10 Errores que no puedes cometer al construir tu casa.
Aunque te parezca una pérdida de tiempo no debes saltártelo.
Repito, NO DEBES SALTÁRTELO. Léetelo y te ayudará a tomar consciencia y dormir
más tranquilo por las noches.
1. No tener licencia
de obra que te cubra.
La Licencia de obra o Licencia
urbanística o Permiso de construcción es un permiso requerido, normalmente por
la administración local, para la realización de cualquier tipo de construcción,
supone la autorización municipal para realizar las obras.
2. No dejarte asesorar.
Este es un error muy común a la hora de construir tu casa,
pero tiene fácil solución. Es entendible que tengas muchas ilusiones puestas en
este proyecto y no pares de buscar nuevas ideas para incorporar a tu casa, muéstrale
esas ideas al arquitecto y deja que el adapte esas sensaciones que quieres
conseguir a tu casa, en función de tus características.
No te quedes con la materialización, quédate con el concepto
que hay detrás de ella, y sé flexible para adaptarla. Mantén la mente abierta.
3. Elegir mal a tus colaboradores.
Escoger unos colaboradores en los que puedas confiar y que
sepas que van a remar en la misma dirección que tú, te dará una seguridad y
tranquilidad esto se verá reflejado en el proyecto de tu casa.
Cuando vayas a escoger al arquitecto mira bien los proyectos
que ha realizado, pregúntale en que partes se ha involucrado, si ha realizado
el diseño completo o sólo la envolvente del edificio o el diseño interior. Mira
a ver si el estilo que utiliza es acorde con lo que buscas.
4. Escoger siempre
la solución más barata.
Elegir los colaboradores, la constructora o los materiales
solamente por el precio es un gran error.
Cuando pidas distintos presupuestos y veas que los servicios
que incluyen son los mismos, pero la bajada de precio de uno de ellos con
respecto al resto sea muy drástica sin justificación aparente simplemente huye.
El factor económico es un elemento muy importante, pero no
siempre tiene que ser el determinante. Si los servicios que incluye, la calidad
de los acabados y del servicio prestado son los mismos pues adelante. Opta por
el más barato, pero no dejes que el factor económico siempre y solamente sea el
determinante.
Pagar los honorarios de un arquitecto o un ingeniero civil
puede parecer una cantidad elevada e incluso la diferencia entre varios pueda
ser bastante, pero el valor que te puede aportar contar con uno bueno eso,
no tiene precio.
5. No planificar.
Planificar no es más que ser capaz de ver la imágen completa. De desglosar los pasos o fases desde el inicio hasta el final de la
construcción de la casa, para así detectar posibles imprevistos, retrasos y
sobrecostes.
6. No ser flexible.
Por mucho que anticipes todos los posibles casos hay cosas
que se puede escapar de tu control, como que haya condiciones climatologías que
tengan que paralizar la obra, que cuando excaves o lleves a cabo las
demoliciones lo que te encuentras no te lo pudieras esperar, que los obreros
cojan una gripe muy larga, etcétera.
Por tanto cuando hagas las estimaciones en la planificación
tienes que dejar márgenes de seguridad, pero hay casos que se escapan de tu
control y tienes que ser flexible ante ellos y tener capacidad de reacción.
7. No realizar un seguimiento de la obra.
Con esto no me refiero a que te presentes ahí todos los días
antes o después del trabajo.
No, me refiero a que tengas una persona encargada de ello.
El jefe de obra, se encarga, de que la obra se
ejecute correctamente en términos de calidad, cantidad y en concordancia con el
proyecto.
8. Comprar el terreno sin consultar a un técnico.
Este más que un error sería un caso a evitar siempre
que sea posible. Si ya lo tienes o lo has conseguido muy barato genial. Pero,
te recomendaría consultar con el arquitecto y las autoridades pertinentes
antes.
9. No ser capaz de
tomar decisiones.
Cuando tienes algo medianamente claro es muy habitual que te
aparezca esa vocecilla interior diciendo: “¿estás seguro? Yo creo que no es
así, yo creo que es lo opuesto, etc.”
Pero no porque sea un error común y entendible es un
error que te puedes permitir al construir tu casa. La indecisión se
paga caro, y más a medida que avanza la obra.
No ser capaz de tomar una decisión, puede hacer que los
obreros no puedan avanzar con ciertos trabajos.
10. No comparar presupuestos.
Esto es un grave error. Aunque tengas claro que quieras
usar a un colaborador específico pide otros presupuestos. Aunque ese
colaborador sea tu amigo, ¡hazlo!
No se trata de ser desconfiado ni de ir por el más barato. Se
trata de tener verdad.
NOTA: Si tienes en cuenta estos pasos y aplicas el sentido común, muchos de los
otros que no desarrollamos aquí los evitarás de manera automática.





